Un día después del gran día, inmerso todavía en la resaca emocional que aún ronda por mi cabeza a modo de ataques involuntarios que me dejan mirando al infinito como un tonto, no me queda otra alternativa que poneros unas líneas sobre lo que viví y sentí ayer disfrutando de cada una y uno de vosotros. Podéis hacer lo mismo escribiendo vuestros comentarios. No os cortéis.
No había que estar ciego para ver que estábamos como chicos con zapatos nuevos en puerta de la Escuela. Es así que, cuando llegué al punto de encuentro sobre las 12:05h, el 90%, o incluso más, ya estabais allí presentes repartiendo besos y abrazos a diestro y siniestro. En esos momentos me sentí muy orgulloso de vosotras y vosotros, por eso somos el curso más “rebelde” de todos los que han pasado por la Escuela.
Unos días antes del encuentro, cuando todavía faltaban algunos detalles por cerrar y los nervios me atacaban de vez en cuando, llamé a Chema y, acertadamente me dijo: “Golvi, nosotros ya hemos hecho todo lo que había que hacer, ahora tienen que ser ellas y ellos quienes hagan que la fiesta sea un éxito”. Y así fue, llegasteis en tromba, con muchas ganas de vernos de nuevo, e hicisteis que pasáramos un gran día de sobresaliente para arriba, y de acceso directo si me apuráis. Comimos, bebimos, volvimos a comer y a beber, hablamos, nos reímos un rato, nos reímos más, y continuamos en la antigua “Sales” tomando un café. Al final terminamos en el “Boris” bebiendo de nuevo y charlando sin parar mientras que los consortes nos miraban como diciendo: “estos no se cansan nunca de contarse sus batallitas de estos 25 años”. Y alguno hasta se echó unas lágrimas, ¡vaya elemento! y es que lo de la “placa” me dejó fuera de juego, ¡qué jodidos que sois! Lo del boris un puntazo, nos lo abrieron de 8 a 10 exclusivamente para nosotros gracias a las gestiones de Antonio Mazarío.
En un momento dado de la comida, el ambiente estaba tan caldeado que nos aventuramos a concretar una nueva fecha para el próximo año, esta vez de manera algo más informal y a celebrar en la capi, en Guadalajara, y a la que podremos asistir todos los presentes en esta ocasión más los que no han podido estar.
Y, además, me he dado cuenta que somos como un buen vino, que con los años está cada vez más bueno (y buena).
Ahora toca ver como os puedo presentar las “nuevas” fotos de la mejor manera posible. Pronto lo sabremos, mientras tanto, los que trajisteis aparato de fotos podéis ir enviándomelas poco a poco (no de un golpe para no saturar los servidores de correo) para ir seleccionándolas. La dirección de contacto ya la sabéis.
Recordad que el “Super DVD recuerdo de 25 tacos” se puede visualizar tanto en el ordenador como el la televisión. No obstante, si a alguien no le va bien (pues no me paré a verificar si todos estaban bien copiados), que me lo diga y le envío uno nuevo.
Saludetes y a escribir vuestras experiencias. O dejo con una foto de bienvenida.

Junio 8, 2009 a las 7:12 pm
Después de dejar posar un poco todo el sentimiento revivido el sábado, veo que sigo teniendo la sonrisa pegada a la cara cuando me acuerdo del encuentro . Reconozco que fui nerviosa y espectante, pues después de tanto tiempo, no sabes ni el tipo de respuesta propia ni la de los demás, pero todo fluyó tan fácil, divertido e intenso que se produjo un subidón de no sé qué, capaz de quitarnos el apetito (lástima de cabrito), no parar de hablar, seguir alargando el día, despedirnos con mucho sentimiento… y hasta concretar la próxima cita, esta vez un poco antes…
GRACIAS a todos por este día maravilloso, que a mí particularmente me ha alimentado el sentimiento y me ha hecho sonreir y disfrutar de y con vosotros. Hasta la próxima
Junio 9, 2009 a las 7:40 am
Con mariposas revoloteando en el estómago, así aparezco el día señalado en el lugar indicado. (Parece día de examen de pedagogia).
Subo desde la alameda con el nerviosismo propio de lo inesperado.
En la puerta de la Escuela vislumbro rostros que reconozco y me acogen como si el tiempo se hubiera detenido en aquellos años.Desaparecen las mariposas y me siento fenómeno.
Agradecer a los artifices de este entrañable día el darnos la oportunidad de volver a vernos y sentirnos.
Experiencia inolvidable y que hace que mereciera la pena la espera, larga espera 25 años.
Con la idea de volver a vernos,sin tanta espera.
Mi gratitud a todos.
En Teruel un amigo.
Junio 9, 2009 a las 6:12 pm
Mi frigorífico luce un grandote imán-tablilla que sobresale del resto de los imanes un poco más pequeños (de cada lugar que visito me suelo traer uno de recuerdo). Tiene un monje escribiente junto a unas letras que dicen algo así como: MAGISTERIO LXXXIV
¿El vuestro es igual?